DOS AÑOS DE CÁRCEL

Primeras declaraciones de Lucía Bosé tras subastar un Picasso que no le pertenecía: "Vivo tranquila y feliz"

La italiana ha visto perturbada su paz tras el escándalo provocado por el Picasso que vendió pese a que era de su fallecida empleada del hogar.

Rocío Lázaro 15 Noviembre 2017 en Bekia

Lucía Bosé se retiró hace tiempo a un pequeño pueblo de Segovia llamado Brieva, aunque no por ello dejó de aparecer en los medios. Ahora vuelve a ser noticia por apropiarse y subastar un dibujo de Picasso que pertenecía a su antigua empleada del hogar, ya fallecida. La Fiscalía Provincial de Madrid solicita dos años de prisión para la actriz por un presunto delito de apropiación indebida.

La italiana se ha enterado de la acusación tras recibir la llamada de la prensa: "No tengo ni idea de lo que me estás contando. Vivo tranquila y feliz en mi pueblo. No sé nada más", revelaba tajante Bosé a Vanitatis. Mientras tanto, el resto de la familia Bosé ha decidido guardar silencio sobre el tema.

La historia detrás del Picasso

Tras hacerse pública la noticia, no han tardado en salir a la luz algunas informaciones hasta ahora desconocidas sobre Remedios, propietaria del cuadro y antigua asistenta de Lucía Bosé. Para Miguel, Paola y Lucía, los tres hijos de la italiana, Remedios fue como una madre. La tata Remedios, como la llamaban ellos, era una mujer "sencilla y austera que a la vez que se desvivía por los niños", confiesa una fuente cercana a la familia a LOC.

Paola Dominguín, que ahora prefiere no hablar sobre el asunto, sí fue más explícita en otras ocasiones: "Mis padres se separaron cuando yo era pequeña, así que mi madre hacía de padre y Reme, la tata, de madre. Era ella quien estaba pendiente de nuestros estudios, alimentación, enfermedades..", revelaba hace años Dominguín en una entrevista.

Reme, que vivió toda la vida en casa de Lucía Bosé, murió en 1999. Por su parte, Lucía Bosé sacó a subasta el dibujo el 25 de junio de 2008, y aunque estaba valorado en 101.600 euros, el cuadro, que se encontraba en el hogar de Lucía Bosé con todas las pertenencias de Remedios, alcanzó casi el doble de su valor. Pero Bosé no entregó el dinero de la obra a las sobrinas de su antigua empleada, sus legítimas herederas.