ENTREVISTA A BEKIA

Juan Tranche, autor de 'Gladiadoras': "Muy poca gente sabe que las mujeres gladiadoras existieron de verdad"

Hablamos con Juan Tranche sobre su última publicación, 'Gladiadoras', una novela inspirada en las verdaderas gladiadoras de la Antigua Roma de las que poca gente sabe su historia.

Gemma Casado 22 Julio 2023 en Bekia

El escritor Juan Tranche presenta 'Gladiadoras', una novela histórica que toca diferentes temáticas como la relación homosexual más famosa de la historia, el thriller y la realidad de las mujeres gladiadoras en la Antigua Roma. La nueva trama que presenta el autor cuenta la historia de Helena y Valeria, una 'mulier' y una jóven 'fémina', procedentes de dos clases sociales muy diferentes, pero a las que diferentes causas, que se desvelan a lo largo de las 576 páginas de este libro, a batirse en duelo en la arena de un anfiteatro de la Antigua Roma.

Bekia: ¿Cómo estás llevando la reciente publicación de tu novela 'Gladiadores', que salió a la venta el 31 de mayo?

Juan Tranche: Pues la verdad es que casi no me ha dado tiempo, acaba de salir hace muy poquito y me he centrado en atender a los medios, lo que sí es cierto es que tengo muchos mensajes. Es un sueño. Al final, todo autor, el día que sale su retoño se siente completamente feliz y me estoy sintiendo en un sueño. Es una novela en la que llevo trabajando tres años y para mí estos días están siendo maravillosos.

B.: ¿Cómo comenzaste a plantearte la idea de esta trama que gira en torno a Helena y Valeria, dos luchadoras de la Antigua Roma?

J.T.: Todo surge con mi primera novela, en la cual yo dije 'es bastante curioso como todo el mundo ha oído hablar de los gladiadores, pero muy poca gente ha oído hablar de las gladiadoras'. Existieron de verdad y se puede ver en el Relieve de Halicarnaso, la prueba más irrefutable de que las mujeres gladiadoras existieron. En él, se puede ver a dos mujeres en actitud combativa con una curiosidad: Los cascos aparecen abajo en el suelo. A raíz de esto, yo me empecé a preguntar: "¿Por qué se quitaron el casco?". La respuesta más obvia puede ser que fue para que se vea que son mujeres pero quizás la causa fuera otra. A través de esa pregunta que me hice y que quien quiera saber la respuesta, le invito a que se lea la novela, yo empiezo a crear un mundo en el que tenemos dos gladiadoras y dos historias que contar. Yo quería contar la historia de dos mujeres de clases sociales diferentes: Una 'fémina', que es una mujer de clase social alta y una 'mulier', que es una mujer de clase social baja. A partir de ahí, surgió escribir en torno a ellas. Yo siempre escribo por el final, primero tengo el final y a través de eso, creó el mundo alrededor y de cómo se llega a ese final. El final era este combate.

B.: ¿Centraste esta historia en el año 124 d.C precisamente por este relieve?

J.T.: Efectivamente, sabemos que ese relieve es de la mitad del siglo II. Por tanto, yo dije: "Ya que estamos en este año, ¿por qué no nos centramos también en el año en el cual ocurrió la relación homosexual más famosa de la historia?", esa no es otra que la que se dio entre Adriano y Antinoo. Todos hemos oído hablar de ella y en especial, los que nos gusta el mundo de la Antigua Roma, pero había una tercera persona en discordia, que es la emperatriz Vibia Sabina. Yo quería contar cómo fue la vida o qué pudo sentir y vivir la emperatriz ante este romance. Además, es el personaje que más me ha gustado de mi corta carrera como escritor, porque he tenido que meterme en el papel de una mujer que está viviendo una depresión y a través de esta relación yo quería contar el personaje de Vibia Sabina, que es maravilloso y que tuvo que sufrir muchísimo, aun a pesar de ser la emperatriz.

B.: ¿Por qué precisamente se narra la historia de una esclava y una noble?

J.T.: Porque las mujeres en la Antigua Roma dividían a las mujeres en dos clases sociales muy marcadas. La 'fémina' es una mujer de condición alta y para la sociedad romana de aquella época era muy preocupante lo que estas mujeres hicieran, tenían que tener un comportamiento exquisito e intachable, no podía hacer nada que avergonzara al apellido, su función era la de una verdadera matrona: Traer hijos a la familia y al Estado. En contraposición, nos encontramos con una 'mulier', una mujer de clase social baja, una esclava, ante las que por debajo de ellas tan solo estaban las 'infames', que solían ser prostitutas, gladiadoras o actrices. Cualquier persona que con su cuerpo entretuviese a los romanos. A dichos romanos les daba exactamente igual lo que hiciera una 'mulier', pero sí les preocupaba que las 'féminas' hiciesen algo deshonroso. Por ello, en el siglo XI impusieron prohibiciones que ratificaron en el siglo XIX para prohibir la presencia de 'féminas' en la arena. Intentaron impedir que tuvieran capacidad y libertad para poder hacer esto.

B.: ¿Cómo resumirías la novela en tres palabras?

J.T.: Trepidante, acción y pasión.

B.: ¿Definirías 'Gladiadoras' como una novela feminista?

J.T.: Yo creo que no. Yo quería una novela que mostrara cómo era la situación de la mujer en la Antigua Roma. Es decir, muchas de las preocupaciones que tenemos hoy en día, ya las tenían entonces. Yo no quería hacer un alegato de nada, simplemente quería contar su historia, porque tenía mucho más mérito, para mí, que la de los hombres por una sencilla razón: Los hombres, que no es un tema baladí, luchaban en un combate en el que podían perder la vida, sin embargo, las mujeres no solo, también se enfrentaban a las duras y rígidas costumbres de todo un Imperio. Si hubiese sido al revés, hubiese contado esta misma historia, pero yo quería contar la historia de las mujeres porque siempre ha sido olvidada. Es curioso que todos hemos oído hablar de gladiadores, pero muy poca gente sabe que ellas también existieron. Me parecía justo contar su historia y, sobre todo, la de estas dos mujeres que es la más famosa. Al final, independientemente de la época que estemos viviendo, yo quería contar el sacrificio que hicieron muchas mujeres para poder estar ahí.

B.: ¿Cuál es tu protagonista favorito más allá de las protagonistas?

J.T.: Es difícil de contestar. Tengo varios personajes que me apasionan. Me gusta muchísimo Probus o también la manera de pensar de Valerio Iucundo para esa época. En cuanto a las mujeres, me gusta muchísimo Domicia, aunque sé que va a crear controversia y, sobre todo, a pesar de haber sufrido mucho con ella, me gusta mucho Vibia Sabina. La emperatriz es un personaje que cuando lo descubrí, descubrí que tuvo que ser una mujer muy atormentada y sentí mucha empatía hacia ella.

B.: En esta historia, ¿qué hay de realidad y qué hay de ficción? ¿Dónde están los límites de la propia historia, que sí existieron y los creados por ti mismo?

J.T.: Tenemos que entender que es una historia de solamente un mármol, un relieve. Por tanto, todo lo que gira alrededor de la novela es ficción. Cualquier parecido con la realidad, sería una casualidad increíble. Sí que es cierto que yo siempre intento mezclar esta ficción con personajes que fueron reales. En este caso, con Adriano, Antinoo y Vibia Sabina, pero luego, por ejemplo, tenemos que el magister de Ostia, Hostiliano, existió también de verdad; Flavio, existió de verdad y Valeria Iucunda, también existió de verdad. Por tanto, yo vi que había muchas coincidencias de ciertos personajes, que de por sí y de manera independiente, podrían dar perfectamente para una novela y que todos juntos hacían un cóctel maravilloso.

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B.: ¿De la concepción que tenías en un primer momento al comenzar a escribir a como ha acabado siendo el relato final ha variado mucho la trama?

J.T.: Sí, se parece mucho. Sí es cierto que en el final se nota mucho también la mano y la experiencia de la editora con la que he trabajado, Puri, que ha sabido muy bien limar esas partes que a lo mejor podían hacerse un poco más pesaditas o incluso, decirme que es lo que consideraba ella que había que añadir y ahí yo me he dejado asesorar perfectamente por su experiencia y eso ha hecho que el resultado de la novela me tenga encantadísimo. He tratado de hacer una novela muy ágil, en la cual cualquier persona se sienta atraída y le sea fácil leerla, no solo los amantes de la novela histórica, sino incluso aquellas personas a las cuales les da un poco de rechazo este tipo de novelas. Por ello, he escrito capítulos cortos, en los que siempre ocurre algo, también he mezclado thriller con la trama de las prostitutas que aparecen salvajemente agredidas... Por tanto, he intentado crear esos guiños a todo el mundo, para que todo el mundo se acerque y pueda disfrutar de 'Gladiadoras'.

B.: ¿Qué es lo más difícil de escribir novela histórica?

J.T.: Bueno, lo más difícil es intentar ser muy riguroso en absolutamente todo. Siempre hay alguien que te va a decir que esto o lo otro no ocurrió así, eso es lo realmente difícil de la Antigua Roma. A veces, para escribir un párrafo te has tenido que leer un libro entero o un ensayo, simplemente para tener el conocimiento de cómo era algo y por qué era así. Pero bueno, quizás el reto es ese. A mí lo que me encantaría es que esa gente que a lo mejor le ha costado más leerse el libro me diga: "No me gusta la novela histórica, pero me he leído 'Gladiadoras' y me ha encantado". Esa sería para mí una satisfacción enorme, es lo más maravilloso que podemos escuchar los autores.

B.: ¿Qué consejo le darías a un autor que quiere comenzar a escribir novela histórica?

J.T.: Cuando me preguntan sobre esto, yo siempre les digo a esos escritores: "Tú escribe la novela que te gustaría leer". Siempre, al primero que tienes que convencer es a ti mismo. Si a ti no te convence de lo que escribes, difícilmente vas a poder convencer a alguien. Yo tengo claro que la Antigua Roma y los gladiadores son una pasión para mí, creo que se me nota, así que, yo he intentado transmitir esa pasión en esta novela. Siempre he dicho que la pasión es contagiosa y cuando vemos a alguien hablando de algo que le apasiona, al menos, le dedicamos tiempo. Si lo que cuentas te lo crees y lo cuentas con pasión, seguramente, conseguirás contagiar y que la gente sepa admirar ese tema. Por tanto, que escriban una novela para ellos y únicamente lo hagan por el deseo de escribir. Yo me siento un privilegiado de estar en la Editorial Planeta y para mí es el regalo y el sueño más maravilloso, así que, que sigan soñando alto. Es una de las moralejas de este libro: Luchar y no rendirse nunca por obtener aquello que tanto ansiamos.

B.: ¿Qué ha significado para ti 'Gladiadoras' a nivel personal?

J.T.: Bueno, he de decir que la novela, si te soy sincero, yo la escribo, entre otras cosas, porque quería dar a conocer el mundo de las mujeres gladiadoras, pero es una novela que yo la escribo para mis hijas. Quiero que el día de mañana sepan valorar lo que tienen y luchar por aquello que ansían. Siempre he tenido a mis hijas muy presentes durante la escritura y en parte, yo quería escribir una novela para ellas, sobre todo, para que se den cuenta que en la arena de un anfiteatro, al igual que en la vida, no solo sobreviven los más fuertes, sino que lo hacen aquellos que nunca se rinden. Por tanto, la novela especialmente es para mis hijas.

B.: ¿Tienes algún próximo proyecto en mente?

J.T.: Pues la verdad es que sí, pero te voy a ser completamente sincero, llevo tres años trabajando en 'Gladiadoras', por lo que ahora mismo solo estoy pensando en ella y en disfrutarla. Pero, por supuesto que sí. Me quedaré en Roma, pero estoy de ver en poco hacia dónde va.