GRAN REGRESO

Simone Biles, medalla de bronce en Tokyo 2020 en su regreso a la competición tras confesar sus problemas de salud mental

La gimnasta ha conseguido una medalla de bronce en su regreso a la competición tras confesar unas problemas en su salud mental que le llevaron a apartarse unos días.

Alejandro Etien Montes 03 Agosto 2021 en Bekia

Simone Biles está de enhorabuena. La gimnasta ha conseguido la medalla de bronce en la prueba de barra de equilibrio durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020. A pesar de estar acostumbrada al oro como ocurrió en Río 2016, deslumbrando al público con sus acrobacias y equilibrios, este bronce ha sabido a gloria. Nadie más que ella sabe cuánto le ha costado.

Días atrás había participado en la primera rotación del concurso individual de gimnasia artística y no obtuvo el resultado esperado, por lo que decidió renunciar al resto de pruebas olímpicas donde tenía bastantes opciones de medalla: "Desde que entro al tapiz, estoy yo sola con mi cabeza, tratando con demonios en mi cabeza", pero algo inesperado ocurrió dentro de ella que le impidió coger la suficiente motivación para enfrentarse a las pruebas.

Su confesión

Simone Biles ha dado voz a tantos otros atletas que sufren la presión y el agobio que produce estar en la cima de la montaña como representante de un país en los Juegos Olímpicos. No solo se trata de entrenar el cuerpo, sino también la mente. Desde su retirada, ella y sus técnicos han estado monitorizando su estado, a la vez que ha estado entrenando a diario.

Una semana después de lo ocurrido, parece que todo ha cambiado y Simone Biles volvió a disfrutar con la gimnasia después de unos días de descanso y recuperación, y si ella disfruta, genera ese mismo sentimiento en los amantes de este deporte. Simone Biles ha sorprendido a todos al presentarse a la prueba de barra de equilibrio. De forma tímida ha llegado al centro de gimnasia de Ariake para disputar dicha prueba, y ha conseguido ni más ni menos que un tercer puesto. Desde luego, parece que todos sus fantasmas y sus miedos han quedado atrás, o al menos ha podido aparcarlos, demostrando una gran fortaleza mental y afán de superación.

Dese su renuncia, Simone Biles estuvo trabajando duro para poder volver cuanto antes. En rueda de prensa ha reconocido que no ha estado al 100% y que necesitaba quedarse atrás para no lesionarse por la ansiedad. La gimnasta, que ha dejado pasar numerosas finales, ha admitido que en esta ocasión no se estaba divirtiendo y que se encontraba mal en el tapiz. Ahora por suerte tiene un día de descanso antes de volver a la acción, y ha dicho: "Será un buen descanso mental, y empezaremos por ahí. Pon la salud mental en primer lugar porque si no lo haces no puedes disfrutar del deporte, y no tendrás el éxito que quieres. Incluso a veces está bien no participar en las grandes competiciones para concentrarte en ti mismo porque demuestra lo fuerte que eres como deportista y como persona".

Admite también, el motor de su recuperación ha sido el apoyo que ha recibido de todas partes del mundo: "Me ha hecho darme cuenta que soy más que mis resultados y mi gimnasia, lo que nunca creí antes". Desde luego Simone Biles ha dado por buena la frase que dice que caer está permitido, pero que levantarse es obligatorio.